Práctica 6.

En esta práctica vamos a hablar del sueño, una necesidad vital para el buen funcionamiento del organismo tanto en niños/as como en adultos. Es tal la importancia del sueño que la OMS (según recoge este artículo) nos recuerda que:

La falta de descanso puede producir problemas gástricos, incremento del apetito y desequilibrio en el rendimiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que dormir no es un placer sino una necesidad.

La reducción de los reflejos, capacidad de concentración disminuida y problemas de apetito y gástricos, son algunas de las consecuencias de dormir poco. Estas consecuencias alteran el funcionamiento general de nuestro organismo, además de aumentar el riesgo de accidentes en la vida cotidiana y ocasionar un desequilibrio en el rendimiento.

Por tanto, la importancia del sueño y de una buena higiene del sueño es trascendental para la correcta interiorización de los conocimientos transmitidos en la escuela, la relación entre un correcto sueño y una correcta estancia en la escuela (con lo que ello conlleva) son directamente proporcionales.

Una vez aclarados estos aspectos pasaremos a contestar las preguntas que nos plantea la práctica.

1. En una escuela infantil de primer ciclo ¿qué aspectos tendrías en cuenta a la hora de  acostar a un niño en la siesta para que pudiese descansar tranquilo y relajado?

En una escuela infantil de primer ciclo los alumnos tendrían entre 0 y 3 años, por tanto, el sueño es un aspecto innegociable de la misma, pero no podemos estipular una hora de sueño exacta, a menor edad del alumno mayor horas de sueño tendrá, y a mayor edad menor. La recomendación es siempre, tratar de crear un hábito de sueño para favorecer la estancia en dicha escuela, por ejemplo, tras la estancia en el comedor, una siesta, o tras el almuerzo (cuando se trata de alumnos/as más pequeños), pero no podemos forzarlo, ya que en muchas ocasiones el propio alumno/a será el que nos pida de manera directa o indirecta esa hora de sueño, y otras en las que la rechace.

Por tanto, es importante que en el aula existan rincones donde se pueda descansar de manera adecuada, para que cuando el alumno quiera descansar pueda hacerlo. En cuanto a la hora de siesta que trataremos de crear como hábito, es importante que el docente trate de crear un espacio relajante, con la ayuda de música, cuentos, canciones, masajes, y otros factores que automáticamente provoquen en el alumno un estado de relajación mayor, aunque se trate de uno sugestionado.

2. En un aula infantil de 3 años ¿qué aspectos tendrías en cuenta para que los niños que quieran puedan dormir la siesta? ¿Qué harías con los niños que no quieren dormir
siesta?

En un aula de 3 años la situación es diferente, debido a la mayor edad de los alumnos la siesta ya no es un aspecto tan innegociable, aunque debemos mencionar como futuros docentes los beneficios que presenta para la propia aula. En el hipotético caso de que nos encontremos con alumnos que tienen una jornada escolar partida, es decir, que acaban a las 5 de clase, una vez hayan comido y acudan al centro, el propio cansancio de todo el día, junto con el nerviosismo acumulado de haber estado en casa o jugando con sus compañeros provoca que la siesta sea un elemento clave para la relajación de estos alumnos.

No hemos de entender la siesta en esta situación como el acto de dormir, se puede entender como un estado de relajación en el que se puede o no, dormir.

Es recomendable que una vez estén en el aula, el docente, con la ayuda de un compañero (que puede ser un alumno), trate de dar masajes al resto de la clase mientras se recuestan o bien en las mesas o en colchonetas que habrán en el aula, (siempre acompañados de música relajante). Este momento favorecerá la relajación de los alumnos, y posibilitará la posterior realización de trabajos en el aula.

En este momento de relajación provocado por los masajes, la música, y la propia situación, el alumno podrá decidir si dormir, o no, si no quiere dormir trataremos de relajarle, cuando nos encontremos con un alumno muy nervioso, podemos pedirle que sea él o ella, quien nos ayude a realizar los masajes al resto de la clase, haciéndole participe de una actividad que para él será muy estimulante además de relajante.

3. Investiga sobre el Mindfullness y diseña un taller de relajación para realizar con niños.

El mindfullness o mindfulness, según Jon Kabat-Zin se puede definir como “prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”. Es decir, se trata de ser capaces de prestar un tipo de atención que nos permita aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, aquí y ahora, en el momento presente. Es una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de trabajar conscientemente con nuestro estrés, dolor, enfermedad, pérdida o con los desafíos de nuestra vida.

La atención plena, o mindfulness nos ayuda a recuperar nuestro equilibrio interno, atendiendo de forma integral a los aspectos de la persona; cuerpo, mente y espíritu. Practicando la atención plena desarrollamos una mayor capacidad de discernimiento y de compasión. La práctica de esta atención abre la puerta hacia nuevas posibilidades, nos trae al aquí y al ahora, nos invita a vivir una vida de manera plena y en el presente.

En Educación Infantil el mindfulness tambien es una herramienta válida, y más que eso, es recomendable utilizarla, de hecho, el mindfulness ayudará a los niños a tranquilizarse, reducirá su estrés, les entregará una mayor perspectiva, ayudando a que el cerebro crezca y se desarrolle de mejor manera, contribuyendo así a construir las bases de una inteligencia emocional robusta. Pero no solo eso, si no que además, si se practica adecuadamente, conllevará a que se reconecten partes del cerebro que tienen directa relación con el TDA y problemas de conducta, generando un mayor control de impulsos y una disminución de la reacción, de modo que los niños desarrollen su capacidad de pensar y reflexionar antes de actuar, observando las posibles consecuencias de sus actos.

 ¿Cómo trabajar el mindfulness  en el aula?

La respuesta es muy simple y sencilla, simplemente con actividades de respiración al comenzamiento de la clase o tras situaciones muy estimulantes para los alumnos (como pueda ser el recreo, una actividad de psicomotricidad, etc.), para la realización de la misma pediremos a los alumnos que se coloquen como si se tratase de una asamblea, colocaremos música de relajación y sencillamente pediremos a los alumnos que se centren en inspirar por la nariz y expirar por la boca, exagerándolo al principio, centrándose unicamente en su respiración sin hacer ningún ruido, de este modo, se relajarán lo suficiente como para continuar su jornada escolar.

Además de este sencillo ejercicio, se pueden realizar muchos otros, como los que encontramos en este blog:

  1. Dile al niño que vas a tocar una campana. Pídele que escuche atentamente el sonido y que levante las manos cuando ya no oiga nada, cuando el sonido haya desaparecido completamente.
  2. Ofrécele una pieza de fruta (o cualquier otro alimento) y pídele que la describa con los 5 sentidos pues jamás habeis visto cosa igual: cómo es ese alimento, que forma tiene, cual es su color, si pesa, si es blando o duro, si es suave o rasposo, si huele a algo, si hace algún sonido cuando lo masticas, si es dulce o salado, etc.
  3. Intenta recordar 5 cosas que veas de camino al colegio, en un tramo de un viaje en coche, en la visita a un museo o en un simple paseo por la calle (un árbol, una animal, un edificio peculiar, unos niños jugando…). ¿Cómo son?, intenta percibir cada vez más cualidades de las cosas pero sin juzgar, sin decir si es bueno o malo, hermoso o feo, simplemente apreciando las características de lo que te rodea.
  4. El parte metereológico. Sentaos cómodamente, cerrad los ojos y tomaos un tiempo para descubrir cómo os sentis en este momento. ¿Qué tiempo está haciendo por dentro? Dile que observe si brilla el sol y se siente relajado, o si hay nubes y está a punto de caer un chaparrón, o quizá si hay una tormenta. Pídele que observe de forma amable y curiosa el tiempo que hace por dentro e indícale que es simplemente lo que hay. Puede ser que en otro momento del día cambie, pero ahora es como es, y así está bien. Los estados de ánimo cambian como cambia el tiempo, pasan por si mismos.
  5. Atentos y quietos como una rana. La rana es un animalito que puede dar grandes saltos pero también puede quedarse muy ranaquieta, observando todo lo que pasa a su alrededor pero sin reaccionar de inmediato, respirando con mucha calma. Su tripa se hincha cuando entra el aire y se deshincha cuando sale el aire. Vamos a sentarnos y a respirar como la rana, así, la ranita no se cansa y no se deja arrastrar por todos los planes interesantes que se le pasan por la cabeza. Durante un rato vamos a estar quietos como una rana, notando como la barriguita de abulta un poco y después se hunde otra vez.

Como vemos, todas las actividades que aparecen en el blog mencionado y que han quedado recogidas aquí, implican ejercicios de relajación, de respiración, de meditación y de educación emocional, todos ellos base del mindfulness, y todos sencillos de trabajar con alumnos de Educación Infantil, las posibilidades son infinitas, con ejercicios base como los mencionados aquí se pueden crear miles de ejercicios con pequeñas variaciones.

Pero antes de terminar, hemos de recordar unas pautas que se han de seguir a la hora de trabjar el mindfulness.

  • Importante escuchar a los alumnos, preguntar como es la experiencia, pedir siempre que expresen sus sensaciones cuando acaban los ejercicios y recordar que dichas vivencias no son ni buenas ni malas, son propias de cada uno.
  • La aceptación debe ser base de estos ejercicios, dependiendo del día los alumnos tendrán una manera de trabajar o otra, habrá días en los que las prácticas salgan perfectas, y días en los que no, hemos de aceptarlo y siempre tratar de felicitar al niño/a por su esfuerzo, ya que el alumno o alumna también es consciente de estas complicaciones.
  • La participación del docente en estas actividades debe ser total, no solo debemos guiar a los alumnos, debemos realizar las actividades con ellos.
  • El lugar en el que se van a realizar las actividades debe ser un lugar tranquilo donde se pueda promover una actitud de relajación.
  • Por último, la constancia, a la hora de trabajar el mindfulness es importante escoger un momento del día y realizarlo siempre en dicha ocasión, por ejemplo, todos los martes y jueves de 12 a 12:30.
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